viernes, 23 de mayo de 2014

Quizás mañana la palabra amor... de Jordi Sierra i Fabra

Título: Quizás mañana la palabra amor...
Título original: Quizás mañana la palabra amor...
Autor: Jordi Sierra i Fabra
Editorial: SM
Páginas: 198









Sinopsis
Dora escucha cómo las puertas del psiquiátrico se cierran tras ella. Sabe que todavía está en la cuerda floja, como le recuerdan las marcas de sus muñecas. Necesita tiempo para ella, para asimilar lo que pasó, lo que la llevó a esa situación a la que está empezando a sobrevivir.
Hilario sabe que todo el mundo tiene secretos. Pero los suyos pesan como una losa. Todavía no sabe si ayudando a los demás se está ayudando a sí mismo. Necesita tiempo para él, para asimilar lo que pasó, aquello que le llevó hasta ella.


Autor
Jordi Sierra i Fabra nació en Barcelona en 1947. Hijo único, de familia humilde, se encontró con pocas posibilidades de alcanzar su sueño de ser escritor entre otras cosas por la oposición paterna. Su vinculación con la música rock (ha sido director y en muchos casos fundador de algunas de las principales revistas españolas entre las décadas de 1960 y 1970) le sirvió para hacerse popular sin perder nunca de vista su auténtico anhelo: escribir las historias que su volcánica cabeza inventaba. Su primer libro lo editó en 1972. Hoy ha escrito cuatrocientas obras, muchas de ellas best-sellers, y ha ganado casi 30 premios literarios además de recibir un centenar de menciones honoríficas y figurar en múltiples listas de honor. En 2005 y 2009 fue candidato por España al Nobel Juvenil, el premio Hans Christian Andersen y en 2007 recibió el Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura español. Sus cifras de ventas rozan los 10 millones de ejemplares. Viajero incansable, romántico, sentimental y apasionado, se reconoce un utópico realista y un enamorado de la palabra escrita y de la libertad que ésta conlleva.
En 2004 creó la Fundació Jordi Sierra i Fabra en Barcelona, España, y la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra en Medellín, Colombia, como culminación a toda una carrera y a su compromiso ético y social. En 2010 sus Fundaciones recibieron el Premio IBBY-Asahi de Promoción de la Lectura.


Opinión
Hay veces que necesitas lecturas ligeras para saborear entre lecturas de peso, ya no solo gruesas, sino sagas largas o trilogías a las que adoras, porque llega un momento en el que te saturas, o por lo menos a mí me pasa eso. Quizás mañana la palabra amor... es perfecta para eso, o para una tarde lluviosa de domingo en la que no sabes qué hacer con tu vida y ni si quiera te planteas el ver una película en Antena 3.
Dora ha vivido los últimos meses en un centro para personas con problemas mentales, o manicomio, como todos lo conocemos por intentar quitarse la vida tras la muerte de sus padres y su hermana mayor en un accidente automovilístico del que se cree culpable. Por fin consigue el alta y se va a vivir con su abuelo, aquejado de un problema de cadera tras una caída. Es gracias a él por lo que conoce a Hilario, un chico cercano a su edad, voluntario de Cáritas, que ayuda al anciano en su recuperación. Es así como entablan relación y empiezan a conocerse el uno al otro, lentamente, enfrentándose a la vez con sus demonios interiores.
Una vez más me he enfrentad a la pluma de Jordi Sierra i Fabra una pluma que si es preciosa, porque no puedo negar la calidad de la pluma del autor, a mí no me gusta por el simple hecho de que sufro sobremanera con todos y cada uno de sus libros. Leí una infantil de niña y acabé llorando, leí otro hace un par de años y acabé llorando y Quizás mañana la palabra amor... no podía ser menos. Aun así, como ya os he dicho, es innegable la gran calidad de su obra.
Lo que ha hecho que no le dé tan buena puntuación a esta novela, corta pero intensa, no ha sido esto ni mucho menos, ha sido su protagonista Dora. No me ha caído bien en ningún momento, y tampoco la he llegado a entender. No he llegado a entender las decisiones que toma ni como se comporta. Lo bueno de ella, y que el autor ha sabido plasmar creo que a la perfección, es ese miedo que le queda después a una persona, esa especie de resquemor tras haber intentado quitarse la vida sin suerte. A su vez Hilario se ha ganado mi simpatía y me ha hecho sufrir también como el que más. Vemos como su familia dista de ser lo adorable, cariñoso y buena persona que es él, y vemos también como lucha hasta el final con la culpa por algo de la cual no la tiene, y que aunque se ve venir, algo que le pasa al autor en muchas de sus obras, sufres igual, porque lo importante no es el misterio o la incertidumbre, son las sensaciones que te provoca el libro hasta su final.
A pesar de tener una puntuación no muy alta os lo recomiendo, porque libros como estos son la vida misma, y aunque a mí no me ha cuajado del todo, sobre todo por su protagonista, creo que a los demás os puede guastar.
Puntuación: 3/5

2 comentarios:

  1. Uf... no me llama especialmente, entre tu reseña y tu puntuación, no...
    Pero en fin, me alegro de que lo disfrutases e.e
    Un beso, cari!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está entretenido, pero cada vez que leo algo de este hombre sufro

      Eliminar