miércoles, 3 de julio de 2019

Ana la de Tejas Verdes de L. M. Montgomery

Título: Ana la de Tejas Verdes
Título original: Anne of Green Gables
Saga: Ana la de Tejas Verdes (1/8)
Autora: L. M. Montgomery
Editorial: Toromítico
Páginas: 306








Sinopsis

Ana es una niña de once años, pelirroja, pecosa y muy traviesa. Es huérfana desde los tres años y, por error, termina como hija adoptiva de los hermanos Matthew y Marilla Cuthbert, en la granja de Tejas Verdes. Ellos esperaban un muchacho alto y fornido, pero en su lugar apareció Ana. A pesar de la inicial oposición de Marilla, Ana consigue convencerlos de que no la devuelvan al orfanato. La niña se integra rápidamente en el nuevo hogar, y al cabo de poco tiempo ya nadie en la Isla del Príncipe puede imaginarse la vida sin Ana.
Ana, la de Tejas Verdes es una obra juvenil estupenda que por suerte se vuelve a publicar en nuestro país. Una serie de ocho libros que todos deberíamos leer una vez en la vida.

Autora


Lucy Maud Montgomery. Escritora canadiense universalmente conocida por la serie de novelas que narran la vida de Ana Shirley, nació en 1874 en Clifton, una pequeña ciudad de la Isla del Príncipe Eduardo (Canadá). Tras la muerte de su madre su padre decidió dejarla a cargo de sus abuelos maternos, en Cavendish, para irse a vivir al oeste del país, donde volvió a casarse. De sus abuelos recibió una educación muy estricta, aunque dicha situación estimuló su imaginación, provocando la chispa que le haría crear el personaje de Ana Shirley. Completó su formación en el Colegio Príncipe de Gales, en Charlottetown, y entre 1895 y 1896 estudió literatura en la Universidad de Dalhousie, en Halifax, Nueva Escocia. En 1898, tras haber trabajado como maestra en varias escuelas, regresa a Cavendish para cuidar de su abuela. Se casó con Ewan Macdonald, y se mudó a Ontario, donde su marido se hizo cargo de una iglesia. La pareja tuvo tres hijos: Chester Cameron, Stuart y Hugh Alexander, quien murió al nacer, en 1914. El resto de su obra la escribió fuera de la isla, ya que después de su matrimonio nunca regresó en vida. Falleció en Toronto en abril de 1942 y fue enterrada en el cementerio de Cavendish, cerca del lugar en el que creció. Es en 1898, al regresar a Cavendish para cuidar de su abuela, cuando comienza a escribir los relatos que darían lugar a su mayor creación: la serie de Ana Shirley (ocho libros que narran su vida, desde la niñez hasta la edad madura). El primero de ellos, Ana la de Tejas Verdes, publicado originalmente en 1908, narra la llegada de la inteligente y deslenguada Ana —a la que el propio Mark Twain consideró la niña imaginaria más encantadora que se había creado desde la inmortal Alicia de Carroll— a su hogar adoptivo en Avonlea, un pueblecito (ficticio) situado al norte de la Isla del Príncipe Eduardo. Tejas Verdes, la propiedad de Marilla, su madre adoptiva, será el centro de su universo infantil y el lugar donde, al fin, podrá sentirse parte de una familia.

Opinión
El año pasado aquí la menda pilló una enganchada terrible a la serie de la CBC Anne with an E y tras ver la primera temporada, tuve que hacerme con la primera parte de las historias de esta niña tan entrañable. Pero como tantos otros libros, las ganas se me pasaron y se quedó en la estantería cogiendo polvo, hasta que este mes y gracias a Storytel (la aplicación de audiolibros) dije, voy a leerlo. Por favor, como me arrepiento de no haberlo hecho antes y de no haber comprado la saga completa cuando me hice con el primero.
Ana la de Tejas Verdes nos cuenta la historia de Ana, una niña pelirroja de 11 años que llega a la finca de Marilla y Matthew Cuthbert (Tejas Verdes) por equivocación, pues estos habían pedido un chico que pudiera ayudarles en las tareas y trabajos de la finca. Cuando Ana llega Marilla se niega a acogerla por no ser lo que habían pedido en un principio, pero al final claudica y Ana entra en su vida, no solo para quedarse, sino para cambiársela por completo.
Ana la de Tejas Verdes no es una novela que nos guíe por la trama. No deja de ser una historia normal de una niña y sus chiquilladas, casi como esas historietas de verano que cuentas a tus amigos que te han pasado en el pueblo cuando eras un niño. Ana es una novela de personajes. Son estos los que te enamoran, te hacen reír, te hacen llorar, y te mantienen enganchado a medida que van pasando los años por su vida.
La primera y principal de todos es Ana. Ana es una niña de 11 años, pelirrojoa, soñadora, dicharachera y melodramática. Es una niña que no para de hablar, muy inteligente para su edad y con mucha vida ya a sus espaldas por todas las situaciones por las que ha tenido que pasar a su corta edad. 
Hay que admitir que la niña no es para todo el mundo y el audiolibro con el que devoré la historia hace un muy buen trabajo representándola. Cada vez que la narradora leía los diálogos de ella, daba esa sensación de niña que no puede parar de hablar y que atropella las palabras para poder decirlas todas. A algunos puede que Ana les saque de sus casillas, pero a mí me ha encandilado.
Por otro lado tenemos a la pareja de hermano formada por Marilla y Matthew Cuthbert. A pesar de ser hermanos, estos son muy dispares entre ellos. Ambos de edad avanzada, Marilla es mucho más práctica, pragmática, y por qué no decirlo, seca. La primera vez que la conoces y lees sobre ella da sensación de señora mayor arisca a la que no te quieres acercar ni con un palo. Si que es verdad que aunque se niega a tener a Ana porque no es el niño que han pedido, la permite quedarse la primera noche en la casa, cuando siendo otra persona hubiera pensado en devolverla ipso facto, lo que demuestra el buen corazón que tiene en el fondo. Marilla, de los dos hermanos, es la que más evoluciona a medida que Ana va creciendo. Pasa de ser esta mujer seca que no quiere a Ana, a adorarla como a una hija y ser una figura imprescindible de su vida. Y ves también como poco a poco Ana se va haciendo con su corazón haciendo que se reía con sus pequeñas trastadas.
Por otro lado Matthew es el típico señor entrañable, callado, que ve en Ana a una chiquilla muy parlanchina, pero a la que adora desde el primer momento. Imaginarlo (y verle en la serie) todo callado mientras Ana habla y habla por el camino a Tejas Verdes es uno de los momento más divertidos de la novela, pues te hace pensar todo lo que tiene que quererla nada más posar sus ojos en ella, pues sino la hubiera gritado en más de una ocasión para que se callara.
A estos tres personajes principales se les unen los demás vecinos, compañeros de la escuela y habitantes de la pequeña isla canadiense en la que habitan. Vas conociendo a Gilbert Blythe, a Diana Barry, a la señora Rachel, etc. Vas queriendo a todos los personajes poquito a poco, como vas queriendo más y más a Ana.
Además de estos personajes tan entrañables, Ana la de Tejas Verdes es un libro precioso por todos los valores que transmite. Nos habla de la inocencia y las ensoñaciones infantiles, del poder de la amistad, de la importancia de la familia y un largo etcétera de valores que convierten al libro en una pieza imprescindible, tanto para niños, como para adultos. Es el libro que me hubiera encantado leer en mis vacaciones de verano en el pueblo siendo niña y jugando con los pollos y los conejos de mi abuelo.
El final de la novela transcurre cuatro años más tarde de sus inicios, cuando Ana ya tiene 15. y es un final, que personalmente, me ha encantado, pero me ha dejado completamente destrozada. Pasa algo en los últimos capítulos que hace que Ana crezca de golpe y se de de bruces con la realidad. Real que iba con el audiolibro por la calle llorando de la tristeza (menos mal de las gafas de sol que tapaban mis ojos para que la gente no me viera llorar.
Me es imposible no recomendar Ana la de Tejas Verdes, y toda la saga a pesar de que yo no haya terminado de leerla. Ana es una niña entrañable que hará las delicias de todo aquel que la lea.
Puntuación: 5/5

8 comentarios:

  1. ¡Buenas! Este libro me gustó bastante, sobre todo la personalidad de la protagonista. Y veo que te ha gustado a ti también mucho. Me gustaría ver la adaptación que han hecho para Netflix.
    Besos.

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    1. La adaptación es preciosa. Por lo menos la primera temporada. Y aunque se aleja bastante del libro a ratos, Anne es absolutamente maravillosa.

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  2. Hola, yo me vi la primer temporada de la serie en Netflix e inmediatamente después quise leer el libro *-* al igual que te paso a vos. Para mi, ambos son preciosos, y tanto la serie como el libro me hicieron derramar un par de lagrimillas.
    A comienzo de este año me leí el segundo libro, también es muy lindo. Espero poder seguir con esta saga.
    Me alegra que lo hayas disfrutado. Besos!

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    1. Ganas tengo yo de seguir con la saga. El segundo ya está esperando en la estantería. Espero en Navidades hacerme con los demás para no tener que estar esperando entre libro y libro.

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  3. ¡Huolaaa!

    Pues yo no he visto la serie pero últimamente ando viendo cosas muy diferentes, no creo que esté de humor para una serie así ajajaj
    El libro sí que lo leí hace ya bastante tiempo y me gustó bastante, aunque entre unas cosas y otras no he continuado con los siguientes... pero bueno, hay tiempo para todo ^^

    ¡muchos besos!

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    1. La serie es preciosísima y muy tierna, perfecta para estos días en los que lo que apetece es algo adorable. A ver si continúo yo también leyendo la saga.

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  4. ¡Hola! ^^
    Aunque solamente he leído el primero, es una saga que me está gustando bastante, y estoy deseando leer el resto de libros.
    Besos!

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    1. Me pasa como a ti. Estoy ansiosa de ponerme con el resto de la saga.

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