Título original: All the missing girls
Autora: Megan Miranda
Editorial: Lince
Páginas: 368
Sinopsis
Han pasado diez años desde que Nicolette abandonó su ciudad natal después de que Corinne, su mejor amiga, desapareciese sin dejar rastro. Nicolette regresa a casa para cuidar de su padre enfermo, pero pronto se ve inmersa en un terrible drama. Todas las personas relacionadas con la desaparición de Corinee siguen con sus vidas en Cooley Ridge: el hermano de Nic, Daniel, a punto de ser padre; el antiguo novio de Corinne que trabaja en el bar del pueblo; y Tyler exnovio de Nic y pareja actual de Annaleise que fue la coartada que exculpó al grupo de amigos la noche de la primera desaparición. Pero ahora es justo Annaleise la desaparecida.
Autora
Megan Miranda es escritora y profesora. Estudió biología y antropología en el Massachusetts Institute of Technology y trabajó durante años en el ámbito de la biotecnología antes de dedicarse a la enseñanza.
Es autora de novelas juveniles, así como de ficción adulta, en la que debutó con la novela La ciudad de las mujeres desaparecidas, que desde su lanzamiento en los Estados Unidos ha aparecido en las listas de los más vendidos semanalmente.
Opinión
Siempre resulta complicado reseñar un thriller porque nunca sabes si te estás pasando de dar información sobre la trama o los personajes y porque con el thriller, como con otros géneros, para gustos, colores. Hay lectores que prefieren los thrillers domésticos, otros que prefieren los que tienen tintes sobrenaturales... y yo prefiero... los que funcionan y no los que son un boom en ventas. Ya está, ya lo he dicho. Esto viene, y quiero dejarlo claro desde un principio, al bombardeo de thrillers que hemos tenido durante los últimos años con tramas muy malas, pero con muy buenas campañas de marketing detrás. Y quien dice tramas malas, dice escrituras peores, personajes insufribles hasta extremos insospechados, etc. Dar ahora con un thriller que sorprenda y no cabree, a mí, por lo menos, me cuesta horrores, y termino encontrándolos gracias a canales de youtube extranjeros que no suelen leer solo las novedades. Y ahora ya si, sin enrollarme más, nos ponemos con La ciudad de las mujeres desaparecidas.
Nicolette, o Nic, como todo el mundo cercano a ella la llama, vuelve a Cooley Ridge, su pueblo natal, el que en su momento también lo fue de su madre, para lidiar con su padre enfermo y con la venta de su antigua casa con la ayuda de su hermano Daniel, hermano que a su vez se encuentra en pleno proceso de convertirse en padre primerizo junto con su pareja Laura. Nic desapareció de allí, con la idea de prácticamente no volver, tras la desaparición de su mejor amiga Corinne. Ahora, han pasado diez años, y otra chica más del pueblo, Annaleise, ha desaparecido y las personas que en su momento fueron sospechosas de la primera desaparición, vuelven a serlo de esta segunda.
En si la trama de La ciudad de las mujeres desaparecidas no es nada del otro mundo. Tenemos la más que trillada protagonista femenina que se va de su pueblo con la idea de continuar con su vida alejada de allí, tenemos el típico pueblo pequeño, tenemos una chica desaparecida en un bosque, una segunda también. Lo novedoso en este thriller de Megan Miranda, por lo tanto, no es esto, es la estructura con la que decide contárnoslo.
Megan comienza a desgranarnos los hechos en el día 15 de lo sucedido, es decir, 2 semanas después de la desaparición de la segunda chica y nos va llevando poco a poco en un viaje por el pasado hasta el primero de los días, el momento clave, la noche del primer día. Esta estructura bien puede jugar a su favor, o en su contra. A su favor si está bien desarrollada y no se quedan cabos sueltos sin sentido, en su contra si resulta que hay escenas de los primeros días en las que se da información que en días posteriores será relevante para los personajes, pero que luego en esos momentos esa información es como si no existiera. Me voy a explicar mejor, sin dar datos concretos y jugando con hipotéticos.
Imaginaros que a la protagonista, a Nic, le cuentan algo o descubre algo sobre esta segunda desaparición el tercer día, pero a ti te están contando la historia, en un principio, desde el día 15. Desde el primer momento la protagonista ya contaría con esa información, ¿no? Pero como la autora quiere mantener al lector en ascuas y en la oscuridad, esa información que la protagonista ya tiene desde un principio, no se dice ni se ve por ninguna parte. Y ya no es que no se diga, es que parece que ni si quiera existe y la protagonista no la sabe.
O, siguiendo en esta misma línea de la estructura, pero sin hablar en hipotéticos, escenas contadas al revés de el revés que ya ha hecho la autora. Es decir, yo en el día 2 leo la consecuencia de la causa del día uno, pero ha habido momentos en los que juraría que primero estaba leyendo la causa y después la consecuencia, cuando esto por la estructura que presenta la novela no tendría ningún sentido.
Parece que no hago más que quejarme de la historia, y nada más lejos. Sí que la estructura es de lo que más me inclino a hablar porque es la novedad, y tiene puntos débiles, pero hay que sumar a favor de la novela que de dos misterios, las dos desapariciones, una resulta, en mi más sincera opinión, mínimamente predecible, pero no así la última. La desaparición de Corinne es algo de lo que el lector va descubriendo información que le permite atar cabos con mucha más facilidad, pero no así con la de Annaleise.
También me gustaría destacar, que mientras que en otras historias los personajes con más oscuros que claros me desagradan y hacen que la novela no me termine gustando, aquí no me ha importado tanto. Sabes que los personajes te están ocultando cosas y que no están actuando ni todo lo bien ni todo lo éticamente correcto posible, pero ha sido de las pocas ocasiones en las que me ha dado igual, puesto que estaba mucho más pendiente de no perderme los detalles por el tema de la estructura.
En resumen, La ciudad de las mujeres desaparecidas es un thriller de estructura diferente con tramas algo menos novedosas, pero que engancha al lector fácilmente y permite llegar a uno de los descubrimientos finales todavía en blanco y provocando el shock que buscas cuando lees una novela de este género.
Puntuación: 3/5
Opinión
Siempre resulta complicado reseñar un thriller porque nunca sabes si te estás pasando de dar información sobre la trama o los personajes y porque con el thriller, como con otros géneros, para gustos, colores. Hay lectores que prefieren los thrillers domésticos, otros que prefieren los que tienen tintes sobrenaturales... y yo prefiero... los que funcionan y no los que son un boom en ventas. Ya está, ya lo he dicho. Esto viene, y quiero dejarlo claro desde un principio, al bombardeo de thrillers que hemos tenido durante los últimos años con tramas muy malas, pero con muy buenas campañas de marketing detrás. Y quien dice tramas malas, dice escrituras peores, personajes insufribles hasta extremos insospechados, etc. Dar ahora con un thriller que sorprenda y no cabree, a mí, por lo menos, me cuesta horrores, y termino encontrándolos gracias a canales de youtube extranjeros que no suelen leer solo las novedades. Y ahora ya si, sin enrollarme más, nos ponemos con La ciudad de las mujeres desaparecidas.Nicolette, o Nic, como todo el mundo cercano a ella la llama, vuelve a Cooley Ridge, su pueblo natal, el que en su momento también lo fue de su madre, para lidiar con su padre enfermo y con la venta de su antigua casa con la ayuda de su hermano Daniel, hermano que a su vez se encuentra en pleno proceso de convertirse en padre primerizo junto con su pareja Laura. Nic desapareció de allí, con la idea de prácticamente no volver, tras la desaparición de su mejor amiga Corinne. Ahora, han pasado diez años, y otra chica más del pueblo, Annaleise, ha desaparecido y las personas que en su momento fueron sospechosas de la primera desaparición, vuelven a serlo de esta segunda.
En si la trama de La ciudad de las mujeres desaparecidas no es nada del otro mundo. Tenemos la más que trillada protagonista femenina que se va de su pueblo con la idea de continuar con su vida alejada de allí, tenemos el típico pueblo pequeño, tenemos una chica desaparecida en un bosque, una segunda también. Lo novedoso en este thriller de Megan Miranda, por lo tanto, no es esto, es la estructura con la que decide contárnoslo.
Megan comienza a desgranarnos los hechos en el día 15 de lo sucedido, es decir, 2 semanas después de la desaparición de la segunda chica y nos va llevando poco a poco en un viaje por el pasado hasta el primero de los días, el momento clave, la noche del primer día. Esta estructura bien puede jugar a su favor, o en su contra. A su favor si está bien desarrollada y no se quedan cabos sueltos sin sentido, en su contra si resulta que hay escenas de los primeros días en las que se da información que en días posteriores será relevante para los personajes, pero que luego en esos momentos esa información es como si no existiera. Me voy a explicar mejor, sin dar datos concretos y jugando con hipotéticos.
Imaginaros que a la protagonista, a Nic, le cuentan algo o descubre algo sobre esta segunda desaparición el tercer día, pero a ti te están contando la historia, en un principio, desde el día 15. Desde el primer momento la protagonista ya contaría con esa información, ¿no? Pero como la autora quiere mantener al lector en ascuas y en la oscuridad, esa información que la protagonista ya tiene desde un principio, no se dice ni se ve por ninguna parte. Y ya no es que no se diga, es que parece que ni si quiera existe y la protagonista no la sabe.
O, siguiendo en esta misma línea de la estructura, pero sin hablar en hipotéticos, escenas contadas al revés de el revés que ya ha hecho la autora. Es decir, yo en el día 2 leo la consecuencia de la causa del día uno, pero ha habido momentos en los que juraría que primero estaba leyendo la causa y después la consecuencia, cuando esto por la estructura que presenta la novela no tendría ningún sentido.
Parece que no hago más que quejarme de la historia, y nada más lejos. Sí que la estructura es de lo que más me inclino a hablar porque es la novedad, y tiene puntos débiles, pero hay que sumar a favor de la novela que de dos misterios, las dos desapariciones, una resulta, en mi más sincera opinión, mínimamente predecible, pero no así la última. La desaparición de Corinne es algo de lo que el lector va descubriendo información que le permite atar cabos con mucha más facilidad, pero no así con la de Annaleise.
También me gustaría destacar, que mientras que en otras historias los personajes con más oscuros que claros me desagradan y hacen que la novela no me termine gustando, aquí no me ha importado tanto. Sabes que los personajes te están ocultando cosas y que no están actuando ni todo lo bien ni todo lo éticamente correcto posible, pero ha sido de las pocas ocasiones en las que me ha dado igual, puesto que estaba mucho más pendiente de no perderme los detalles por el tema de la estructura.En resumen, La ciudad de las mujeres desaparecidas es un thriller de estructura diferente con tramas algo menos novedosas, pero que engancha al lector fácilmente y permite llegar a uno de los descubrimientos finales todavía en blanco y provocando el shock que buscas cuando lees una novela de este género.
Puntuación: 3/5

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