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viernes, 19 de diciembre de 2014

El nombre del viento de Patrick Rothfuss

Título: El nombre del viento
Título original: The name of the wind
Saga: Crónica del asesino de reyes (1/3)
Autor: Patrick Rothfuss
Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 872









Sinopsis
«Me llamo Kvothe, que se pronuncia «cuouz». 
Los nombres son importantes porque dicen mucho sobre la persona. 
He tenido más nombres de los que nadie merece.
Los Adem me llaman Maedre. Que, según como se pronuncie, 
puede significar la Llama, el Trueno o el Árbol Partido
Mi primer mentor me llamaba E’lir porque yo era listo y lo sabía. 
Mi primera amante me llamaba Dulator porque le gustaba cómo sonaba. Me han llamado Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Arcano y Kvothe el Asesino de Reyes. Todos esos nombres me los he ganado. 
Los he comprado y he pagado por ellos.
Pero crecí siendo Kvothe. Una vez mi padre me dijo que significaba «saber».
He robado princesas a reyes agónicos. 
Incendié la ciudad de Trebon. 
He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. 
Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. 
He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. 
He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
Quizá hayas oído hablar de mí. »


Autor
Patrick Rothfuss nació en Madison (Wisconsin) en 1973. Fue profesor adjunto de lengua y literatura inglesa en la Universidad de Wisconsin, Stevens Point. El éxito de su primer novela, El nombre del viento, primer volumen de la trilogía Crónica del Asesino de Reyes, le ha permitido dedicarse exclusivamente a escribir. Se ha publicado en más de treinta países y se considera el debut más fulgurante en literatura fantástica de los últimos aós. Obtuvo el premio Quill al mejor libro de literatura fantástica. Amazon lo seleccionó entre sus diez "joyas ocultas" de 2007. 
El temor de un hombre sabio, la continuación de El nombre del viento, se publicó en marzo de 2011 en el mundo anglosajón. Debutó la primera semana de su lanzamiento den el nº1 de The New York Times y en el nº2 de The Times, y fue libro recomendado del mes en Amazon, donde era uno de los títulos más vendidos desde un mes antes de su publicación.

Opinión
¡POR FIN LO HE TERMINADO! Si, por fin puedo decir que he leído El nombre del viento, esa obra que  tanta gente ama, y por fin puedo decir, que es una de las mejores novelas que he leído en toda mi vida (además de una de las más densas en todos los sentidos). Va a ser difícil reseñar una obra de tamaña proporción, pero bueno, se intentará. No prometo algo coherente, pues me voy a desatar al fangirleo, con eso, avisados quedáis.
El nombre del viento nos cuenta la historia de Kvothe (pronunciado "cuouz), arcanista, músico, aventurero, inteligente... y de como llegó a ser la leyenda que todos conoce. Qué es verdad y qué es un mito dentro de estas historias. La trama se nos desarrolla en dos líneas temporales diferentes: la presente, en la posada Roca de Guía, posada que regenta Kote (nuestro Kvothe pero con pseudónimo) y la vida pasada de nuestro protagonista. En la primera línea temporal Kvothe narra a un cronista su vida, desde su niñez creciendo en una troupe de artistas itinerantes, los Edena Ruh, como entró a la Universidad, escuela en la que se enseña acerca de la simpatía y demás. En la segunda,  se relata todo este pasado. A esto hay que añadirles ciertos interludios de descanso para nuestros protagonistas, pero sobre todo para el escritor que está dejando constancia de Kvothe, la leyenda, el hombre detrás del mito (hombre... o más bien, niño). Esta primera novela abarcaría el primer día de narración, siendo tres los que Kvothe le dice al comienzo al Cronista que necesitará para contarle toda su historia. Cabe de decir que si cada libro "relata" un día y el segundo volumen es de tal tamaño, no quiero ver lo que puede ser el último.
Las primeras sagas que leí siendo más pequeña eran todas de fantasía, bien Harry Potter, bien Charlie Bone, Septimus, Memorias de Idhún etc. Era el género que más amaba con diferencia, ese que me llevaba a escuelas de magia en nuestro mundo o a otros mundos bien diferentes al nuestro, a épocas cercanas a las medievales, etc. El nombre del viento, si bien con historia mucho más compleja, me ha recordado a esas novelas. Me ha devuelto las ganas de leer fantasía o fantasía épica, género que tenía muy abandonado en el ámbito de los libros, si bien no en el de las series. También ha asentado las bases para que tenga más ganas de adentrarme con la saga de Canción de hielo y fuego (por tamaño son parecidos, así que eso ya no es un problema).
Dejando la nostalgia aparte, El nombre del viento ha sido una grata sorpresa y grandísima lectura, con algunos peros muy pequeños. El primero de todos ellos es la lentitud. Las primera páginas se hacen muy pesadas y muy cuesta arriba, apenas hay acontecimientos importantes o que te marquen o marquen al protagonista para el futuro. Es una vez llega a la Universidad cuando la historia va siendo emocionante y divertida. Sobre todo lo segundo. Tanto Kvothe, como Wil, Sim y demás alumnos me han hecho carcajear en más de una ocasión. Pero, ahí es donde está el segundo, tengo ciertos sentimientos encontrados con algunos de los personajes, protagonista incluido. Es uno de los mejores que he encontrado a lo largo de los libros que he catado ojo, una cosa no quita para la otra, pero tiene momentos en los que su inteligencia desmedida, su mejor arma, puede resultar prepotente, vamos, que en ocasiones Kvothe parece un marisabidilla. Denna también me da cierta mala espina, no me acabo de fiar de ella del todo, y necesito más Auri, just saying. Aparece poco, pero me parece puto adorable.
Otra de las cosas que me ha encantado es el sistema mágico, aunque me ha resultado complicado de entender y que espero profundicen en el en El temor de un hombre sabio, sino me veo leyéndome explicaciones y explicaciones de cosas por internet, y no queremos esos.
Para no contaros mucho más, pues El nombre de viento es una joya en bruto, solo puedo animaros a leerlo y dar la razón a todos aquellos que me dijeron, no solo que me iba a encantar, sino que era una de las mejores novelas que habían leído. Teníais razón.
Puntuación: 4.5/5

martes, 21 de octubre de 2014

La chica que amaba a Tom Gordon de Stephen King

Título: La chica que amaba a Tom Gordon
Título original: The girl who loved Tom Gordon
Autor: Stephen King
Editorial: Plaza & Janés
Páginas: 189










Sinopsis
El mundo tenía dientes y podía morderte en cualquier momento. 
Trisha McFarland lo descubrió cuando tenía nueve años. 
A las diez de una mañana de principios de junio estaba sentada en el asiento trasero del Dodge Caravan de su madre, vestida con su sudadera azul de entrenamiento de los Red Sox (la que llevaba 36 GORDON estampado en la espalda), y jugaba con Mona, su muñeca. A las diez y media se había perdido en el bosque. A las once intentaba contener su terror, no pensar: Esto va en serio, esto va muy en serio. Intentaba no pensar en que, en ocasiones, cuando la gente se perdía en el bosque salía gravemente perjudicada. A veces incluso moría.


Autor
Escritor estadounidense de novelas de terror, cuyo pseudónimo es el de Richard Bachman, nació el 21 de septiembre de 1947. Apenas convivió con su padre, pues cuando apenas tenía tres años abandonó a su familia. De niño presenció un trágico accidente, quedando atrapado entre los raíles uno de sus amigos.
Hay críticos que han querido relacionar dicho trauma con su producción literaria, cosa que siempre negó. Quizá su afición a este género se debió más bien a la lectura de los libros de ficción y terror que una tía coleccionaba. Autor de novelas de terror muy populares, muchas de las cuales se han llevado al cine con notable éxito.
A primeras horas de la tarde del 19 de junio de 1999 mientras paseaba por el arcén fue atropellado por un coche en dirección a North Novell desde donde fue trasladado al Hospital Central de Maine. Sus heridas fueron muy graves, con múltiples fracturas en cadera y piernas. Después de cinco operaciones, King retomó el trabajo donde lo había dejado en la novela On Writing, aunque se resentía todavía de su cadera y solamente podía sentarse unos cuarenta minutos antes de que el dolor se tornara insoportable.
Utiliza una sencilla metodología para escribir bien: “Leo cuatro horas al día y escribo otras cuatro; si no se encuentra tiempo para hacerlo, no podrás convertirte en un buen escritor”.
En el año 2003 recibió el Nacional Book Award por su trayectoria y difusión de las letras norteamericanas.


Opinión
Hace ya mucho que leí la primera novela de Stephen King, Carrie, que por pura casualidad ha sido, hasta ahora, la única que yo había tenido el placer de degustar. Me gustó mucho, si, pero aun así no me decidí a continuar con el ya llamado rey del terror. Pero es octubre, me encanta Halloween, y bueno, tenía que leer algo más de King, además de que tenía el reto de lectura de sus obras un poco muy abandonado (como que han pasado ya dos años desde que leí Carrie ejem ejem).
La chica que amaba a Tom Gordon es una novela corta en la que Trisha McFarland, una niña de nueve años, se pierde en el bosque tras ir de acampada con su madre y su hermano mayor. Dentro del bosque sentiremos en nuestras propias carnes los miedos de Trisha, la soledad... Pero sobre todo, descubriremos su pasión por el baseball y uno de los exjugadores de los Red Sox, Tom Gordon.
Lo que en su día me gustó de Carrie fue que a pesar de los toques fantásticos que puedan tener las historias de Stephen King, son extremadamente realistas en el sentido de los actos que llevan a cabo los personajes e incluso las reacciones de muchos de ellos. Esto justamente es lo principal que me ha fallado en esta novela y lo que la ha hecho poco creíble. Al ser una novela corta y por la trama (niña perdida en bosque) no se puede llegar a desarrollar a los personajes demasiado, pero si debería ser así con nuestra pequeña protagonista, Trisha, sin embargo, muchas de las decisiones que la niña toma a lo largo de su andadura por el bosque no coinciden con las reacciones de una niña de nueve años (yo a esa edad cuando me perdía lloraba y gritaba por ayuda, además de que me quedaba quieta en el sitio. No me liaba a andar kilómetros y kilómetros).
Partiendo ya de esto podéis entender el por qué la novela no me ha gustado. Otra de las cosas que no me ha entusiasmado ha sido la previsibilidad de la historia. Me ha hecho recordar las películas de los sábados y domingos por la tarde de Antena 3, todas acaban igual y todas sabes de antemano como van a acabar. Con esta historia, el final o posibles finales son más que obvios: o la encuentran, o la niña se muere de deshidratación, hambre o comida por los lobos. Los momentos en los que Trisha se ve aquejada precisamente de hambre y sed han sido los momentos que más me han gustado y angustiado a la vez. Vemos como lo pasa mal no solo en el sentido físico, sino que a estas dolencias se le unen unas vívidas alucinaciones con avispas y demás, y bueno, con Tom Gordon, que está presente a lo largo y ancho de la historia.
Con La chica que amaba a Tom Gordon me he sentido como si King hubiera estirado una idea inestirable. La trama, y eso que la novela es corta, se podría haber desarrollado en cincuenta páginas o menos, que cincuenta páginas, en un relato de ni unas diez. Y claro, si a esto se le une lo mencionado con anterioridad de una niña de nueve años con actuaciones racionales de persona adulta, pues se puede entender porque pienso relegar a este a la lista de las decepciones del año.
Puntuación: 2/5