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viernes, 14 de noviembre de 2014

Don Juan Tenorio de José Zorrilla

Título: Don Juan Tenorio
Título original: Don Juan Tenorio
Autor: José Zorrilla
Editorial: Cátedra
Páginas: 219










Sinopsis
Don Juan Tenorio, el drama romántico por excelencia, es una de las pocas obras que han tenido y siguen teniendo una vida autentica mente popular. Difícil sería encontrar un español que no sepa recitar de memoria alguno de sus versos. El drama, que repite el viejo tema de Don Juan, ha adquirido una eficacia literaria inusitada en la mezcla de temas de capa y espada con los religiosos y morales. Esta edición se basa en la francesa que Zorrilla dio como definitiva cotejada con el manuscrito autógrafo conservado en la Real Academia Española.

Autor
Dramaturgo y poeta español que fue una de las figuras más destacadas del romanticismo. Nació en Valladolid y estudió en las universidades de Toledo y Valladolid. Escritor enormemente prolífico, publicó cuarenta obras, en su mayoría historias nacionales, entre 1839 y 1849. También completó los Cantos del trovador (1840-1841), una serie de leyendas españolas escritas en verso. En 1850 se trasladó a Francia y en 1855 a México. De regreso a España, en 1866, comprobó que pese a la extraordinaria popularidad que había alcanzado su obra no podía cobrar derechos de autor. Vivió en la pobreza hasta que finalmente obtuvo una pequeña pensión del Gobierno. En 1889 fue nombrado poeta laureado de España. El genio de Zorrilla como poeta de su tiempo se advierte principalmente en sus leyendas y en su poema épico Granada (1852). Entre sus principales obras dramáticas figuran Don Juan Tenorio (1844), que sigue siendo la obra teatral española más popular, y Traidor, incofeso y mártir (1849). Su autobiografía Recuerdos del tiempo viejo apareció en 1880.

Opinión
A día de hoy todo el mundo sabe ya que tengo ciertos prejuicios con los clásicos españoles y que solo leo ciertas excepciones, normalmente relacionadas con el instituto cuando iba, o la carrera antes de que la abandonara. No suelen atraerme tanto como para decidirme a probar sus historias (salvo Federico García Lorca, del que me quedé prendada en bachiller). Don Juan Tenorio fue uno de esos clásicos que en su día me dieron a elegir para leer y me decidí por la otra opción. En la carrera ya no me quedó más remedio que leerlo par aun trabajo, y si bien al principio le cogí cierta ojeriza, sobre todo yo creo que relacionado con el hecho de tener que estudiarlo, en una segunda relectura quedé maravillada de la historia.
Don Juan Tenorio, como su propio título indica, nos cuenta las vicisitudes de este pintoresco personaje. La trama de la historia está dividida en dos partes claras. En la primera se nos presenta a la situación, los personajes y la apuesta entre Don Juan y Don Luis de intentar conseguir el amor de doña Ana, una novicia. Ambos son encarcelados pero Don Juan consigue finalmente hacerse con la dama. La segunda parte, cinco años después, nos relata una situación un tanto más oscura que la primera y como Tenorio intenta redimirse por lo acontecido en la primera parte.
Una de las cosas que más me desagradó la primera vez que lo leí fue sin duda el carácter del personaje principal. Un don Juan en toda regla, un hombre que siempre quiere quedar por encima de los demás, que nunca hace nada bueno, que le causa problemas hasta a su sombra, pero sobre todo, que conquista a todas las mujeres y si alguna se le resiste, como en la historia doña Ana, él no para hasta conseguirla. En una segunda relectura a pesar de seguir odiando al personaje llegas a aprender de él, pero sobre todo, llegar a perdonarle por el final de la obra, ESE final que si bien es algo abstracto y de lo más fantástico, desgarra; es el único momento en el que Don Juan se redime por todas sus faltas y consigue el amor.
A todo esto, que me encandiló, hay que unirle el carácter oscuro de todos los hechos. Tenemos muerte, cementerios y lo más curioso, es que prácticamente toda la acción sucede de noche. Pocos momentos hay que transcurran a lo largo del día (si es que hay alguno, porque tampoco lo recuerdo con tanto detalle). Este tipo de narración oscura es la que a mí suele encantarme, la que me atrapa (será el alma gótica que llevo dentro) así que consiguió que le diera la segunda oportunidad y se convirtiera en uno de mis clásicos favoritos a raíz de ahí. Puede que no lo ame con locura, pues no puedo pasar totalmente por alto al protagonista, como tampoco puedo olvidarme de la chica, esa chica segunda parte del binomio que no hace absolutamente nada, normal por otra parte debido a la mentalidad de la época en la que transcurre la historia, pero que no significa que a mí tenga que gustarme.
Por último y para terminar, y puede que me cuelguen por esto, Don Juan Tenorio es no solo uno de mis clásicos favoritos, sino la lectura que recomiendo a aquella (sobre todo suelen ser chicas) que me preguntan por libros de amor prohibido. Prefiero este a Romeo y Julieta.
Puntuación: 4/5

lunes, 13 de octubre de 2014

Yerma de Federico García Lorca

Título: Yerma
Título original: Yerma
Autor: Federico García Lorca
Editorial: Cátedra
Páginas: 111










Sinopsis
Yerma tiene un único proyecto en el que se entremezclan el deseo personal y el mandato social de ser madre, es la tragedia en la que Lorca desarrolló con mayor amplitud y relieve un tema central en su obra: el de la esterilidad y la fecundidad. Sobre la protagonista proyectó, sin duda, un problema personal íntimo. Pero el alcance de la obra rebasa la significación en dos direcciones: la universal mítica, apoyada en la creencia de que la fecundidad es una forma de salvación, y la específicamente española.
Yerma formaba parte de una «trilogía dramática de la tierra española» y en ella se plantea un proceso crítico a la moral sexual del país.


Autor
El 5 de junio de 1898 nace en Fuente Vaqueros (Granada) Federico García Lorca, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca Romero, su segunda esposa y maestra de escuela que fomentó el gusto literario de su hijo. Era el mayor de sus cuatro hermanos. La salud de Federico García Lorca fue frágil y no empezó a caminar hasta los cuatro años.
Estudia Derecho en la Universidad de Granada, aunque nunca ejerce de abogado porque su pasión era escribir. En 1918 Publica en Granada su primer libro : Libro de Poemas.
Después de sus viajes Dirige y funda con Eduardo Ugarte la compañía La Barraca.
Federico García Lorca muere el 19 de agosto de 1936, fusilado en Víznar (Granada).
Algunas de sus obras: La zapatera prodigiosa, Doña Rosita la soltera, Romancero gitano, Sonetos del amor oscuro, La fuerza de la sangre (inacabada).

Opinión
Como a todos en nuestra vida, allá por secundaria me hicieron leer alguna que otra obra de teatro, entre ellas La casa de Bernarda Alba, obra más que conocida del literato Federico García Lorca. En su momento me encandilé de esta obra teatral y habiendo releído a principios de este año me dispuse a leer alguna que otra más, contando entre ellas, Bodas de sangre y la de la reseña que nos atañe, Yerma.
Yerma lleva dos años casada al comienzo de la obra y espera con muchas ansias el momento que la lleve a ser madre. Su marido, Juan, un labrador no parece compartir las ganas con su mujer. Siendo una boa pactada por el padre de ella, Yerma aprende a querer a su marido con la única finalidad de tener descendencia, pero viendo que el tan ansiado retoño no llega comienza a desesperarse y a entrar en conflicto, tanto consigo misma, como con los de su alrededor.
Las obras clásica no son para todo el mundo, y esta mucho menos. Cuando empecé a leer el autor una de las cosas de las que me avisó mi profesora de literatura fue de la dureza de sus historias. En Yerma esto se nota como la que más. Nos encontramos con una muchacha joven, que como toda chica casada a su edad en aquella época desea tener hijos, sin éxito. Y claro, al ver que los niños de amigas y vecinas la rodean empieza a desesperarse todavía más. Yerma es un personaje que sufre desde el principio hasta el final. A esto ya mencionado se le une su marido, conocedor realmente de su esterilidad y de la de Yerma. Marido que para colmo la vigila a través de sus hermanas, y que por otra parte no entiende el deseo de su mujer de tener un hijo propio y no de adoptar al de la hermana de este. En parte esto nos muestra más todavía la desesperación y en cierto modo obsesión de la protagonista.
Un hijo es un hijo venga de donde venga. Aunque si es verdad que en aquella época, por cierto muy bien retratada, se hablaría fatal de las mujeres que no pudieran tener hijos, sobre todo porque en cierto modo era para lo que se nos usaba, qué más da si el niño ha salido de tus entrañas o lo has adoptado al ser este huérfano. Puedes quererlo igual.
En definitiva, y por no repetir una y otra vez lo mismo debido a la brevedad de la pieza, Yerma ha sido una de las mejores y a la vez más duras obras de teatro que he leído hasta el momento y que me ha dejado con ganas de seguir leyendo a Lorca.
Puntuación: 4.5/5