Título: El cuento de la criadaTítulo original: The handmaid's tale
Saga: El cuento de la criada (1/2)
Autora: Margaret Atwood
Editorial: Salamandra
Páginas: 416
Sinopsis
Amparándose en la coartada del terrorismo islámico, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por Margaret Atwood a principios de los ochenta, en la que la afamada autora canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo de hoy.
En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela —o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir— le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.
Los peligros inherentes a mezclar religión y política; el empeño de todo poder absoluto en someter a las mujeres como paso conducente a sojuzgar a toda la población; la fuerza incontenible del deseo como elemento transgresor: son tan sólo una muestra de los temas que aborda este relato desgarrador, aderezado con el sutil sarcasmo que constituye la seña de identidad de Margaret Atwood. Una escritora universal que, con el paso del tiempo, no deja de asombrarnos con la lucidez de sus ideas y la potencia de su prosa.
Autora
Margaret Atwood (Ottawa, 1939) es una de las escritoras canadienses de mayor renombre internacional. Autora prolífica, ha cultivado diversos géneros literarios y su obra ha sido traducida a más de cuarenta idiomas. Entre sus novelas destacan, además de Alias Grace (Salamandra, 2017), El cuento de la criada (Salamandra, 2017) y Ojo de gato, finalistas del Premio Booker, un galardón que obtuvo con El asesino ciego, su décima novela. En Salamandra ha publicado también Por último, el corazón (2016). Ha recibido asimismo el Governor General’s Award, la Orden de las Artes y las Letras, el Premio Montale, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, el Premio Nelly Sachs, el Premio Giller, el National Arts Club Literary Award, el Premio Internacional Franz Kafka y el Premio de la Paz del Gremio de los Libreros Alemanes.
Opinión
Hoy en día todo el mundo conoce El cuento de la criada, ya sea por la serie de televisión de Hulu (emitida en España por HBO) o por ser todo un clásico de la literatura distópica. Dejadme deciros ya pare empezar, que de todas éstas (1984, Un mundo feliz,...) El cuento de la criada es, a día de hoy, la que un hueco más grande ha dejado en mi corazón. Es la que más me ha impresionado, la que más me ha destrozado por dentro, y por encima de todo, la más plausible con la sociedad que tenemos en la actualidad. Pero no me voy a enrollar en esto tan pronto en la reseña, que sino no llego al punto en ningún momento.El cuento de la criada nos sitúa en un Estados Unidos que ha dejado de ser Estados Unidos y que ahora se llama Gilead. Gilead ha pasado a ser una sociedad en la que las mujeres han dejado de tener derechos y solo sirven como esposas o como criadas, en el sentido casi más literal del término. Siendo el escalafón más bajo de la sociedad, seguiremos a Defred, una de tantas criadas, mujeres fértiles todas ellas, que está destinada en casa de uno de los Comandantes y de su esposa, Serena Joy. A través de sus ojos veremos cómo fue la sociedad anterior al asesinato del presidente y del Congreso, cómo era su vida antes de crearse la República de Gilead, así como su vida actual, sus pensamientos, sus esperanzas, etc.
Partiendo de aquí, la novela está íntegramente guiada por lo que Defred quiere que como lectores conozcamos. Defred (Ofred en el original) es una mujer en época fértil (como ya he comentado que son todas las criadas) cuya meta es que conciba un hijo de su Comandante, para luego ser destinada a otro puesto y otro Comandante si resulta que la situación ha resultado fructífera. Defred como narradora resulta confusa para el lector, o por lo menos así ha resultado para mí. Si bien ves que no siente conformidad con la sociedad que la está tocando vivir, tampoco es un personaje femenino que se tome la justicia por su mano y arranque como una cerilla a arder. Es un personaje que, a su manera y de forma calmada, resulta revolucionaria, pues en Gilead tendrán su cuerpo, pero no su cerebro. Defred hace lo que la ordenan, salvo en cierto momento de la historia, cuando ya ves que sus deseos la mueven más que sus que haceres. Sorprende, además, que pese a ser una protagonista femenina rodeada en algunos otros momentos de su vida por mujeres mucho más feministas que ella, su madre, por ejemplo, o Moira, una amiga a la que posteriormente se encontrará también como criada, ella se queda un poco más al margen y resulta menos luchadora y "problemática" que ellas.
También, a través de los ojos de Defred, conoceremos al Comandante, un personaje masculino que resulta equívoco para el lector, pues si bien es uno de los "villanos", tiene ciertos tratos con Defred que no te puede más que hacer pensar que no es tan malo como se le pinta. Por otro lado también conocemos a Serena Joy, su esposa, que resulta la clara antagonista. Lo que más claro nos queda de ella es su clara animadversión y celos hacia Defred, pues durante la Ceremonia que se lleva a cabo todos los meses, es Defred la que resulta estar entre las piernas del Comandante (una violación en toda regla) y no ella. Pero a la vez, vemos como es un personaje que también "cuida" a nuestra protagonista, pues va a ser ella la que finalmente, de tener descendencia, lo lleve en su vientre, y los niños, para la sociedad de Gilead, son sagrados.
También conoceremos, a través de los ojos de Defred, personajes más secundarios, como puede ser Deglen o Dewarren, otras de las criadas, Nick, uno de los trabajadores de la casa o algunas de las Marthas, mujeres que trabajan como limpiadoras, cocineras, etc. en casa de los Comandantes y esposas.
Otra cosa a destacar de El cuento de la criada, además de a su protagonista, es lo plausible que resulta esta distopía. Como ya he comentado en la breve introducción, de todas las distopías clásicas que han caído entre mis manos (creo que todas las principales ya las tengo leídas), El cuento de la criada es el que más me ha removido por dentro. La sociedad en la que vivimos, si bien resulta más o menos igualitaria, puede caer de un momento a otro a ser un Gilead 2.0. Parece que en la actualidad las mujeres somos iguales a los hombres, y nada más lejos de la realidad. En cualquier momento todas nuestras luchas pueden, o sacarnos hacia delante y mejorar nuestra situación como mujeres, o caer en saco roto y volver a tiempos pasados o a los tiempos que nos muestra esta novela.
Por otro lado, y para terminar, tengo que hacer una mención al final. El final de El cuento de la criada es de esos finales que, o te encantan, o resultan demasiado abiertos. La primera vez que leí la novela, fue el final sobre todo lo que me hizo no enamorarme tanto de la historia, pues para ser una distopía la trama y el futuro de la protagonista se quedan colgados con muchas pinzas, pero tras su segunda lectura, y habiéndola acompañado esta vez de las menciones históricas del final, situadas en el futuro, para mí tiene mucho más sentido. Tenemos que partir del origen de la novela (el origen ficticio que se nos explica en estas menciones) como una forma de entender ese final abrupto, ese final que bien ha podido resultar así porque la protagonista no ha tenido más tiempo de contarnos el resto por correr peligro su vida o lo que fuere.En definitiva, recomiendo encarecidamente la lectura de El cuento de la criada, te gusten o no las distopías, te guste o no la serie, pues vas a disfrutar de su lectura, vas a aprender y vas a cambiar de perspectiva con respecto a nuestra sociedad y la situación de la mujer en la actualidad. Y a todas aquellas mujeres que hayan leído ya la novela solo me queda deciros Nolite te bastardes carborundorum.
Puntuación: 5/5



